Vamos a comenzar desmintiendo mitos; el entrenamiento de fuerza NO es perjudicial para niños y adolescentes. Hoy en día, ya se conoce que no hay evidencia científica de que el entrenamiento de fuerza sea perjudicial para el desarrollo de los niños, al contrario, contribuye a un buen desarrollo óseo y produce adaptaciones neuromusculares.